He sido profesor durante 12 años.
Cada año, los estudiantes vienen y van, pero sus sueños se quedan conmigo.
Una vez, un estudiante me escribió una nota: “Creíste en mí cuando yo no podía.”
Así que hice un colgante, simple y redondo, grabado con: “Plantando estrellas, cada día.”
Porque así es como se siente enseñar: plantar estrellas en el cielo.
